Cenáculo de María-La Plata
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Pía Unión Cenáculo de María
El Amor de Cristo nos ha unido en el Corazón de nuestra Madre

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 
Nuestro padre fundador, Monseñor Roberto Lodigiani,lo vivía intensamente y nos lo hacía vivir así.
Para obtener mayores frutos es aconsejable la oración todos los días después de la misa.
Lo más importante es, poner en nuestros corazones los sentimientos del Corazón de Cristo, en el Corazón de nuestra Madre. No se cansaba de repetirlo.
La devoción al Sagrado Corazón es la base de nuestra entrega, ya que la gracia que pedimos, es imitar al Maestro en sus sentimientos.
Nunca podremos amar como Él nos ama. Pero intentamos amar como Él nos enseña, en el Corazón de nuestra Madre. Pues, "No hay amor más grande que dar la vida por el amigo", como Él lo hizo por todos y cada uno de nosotros.
Este es el Mes de la Caridad. Ponemos en práctica obras de amor concretas, ayudando a Cáritas, por ejemplo.
 
"Que toda la comunidad se sienta llamada a ver a Jesús en los más pequeños y necesitados. Dando lo que puedan."
 

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
 
Rendido a vuestros pies, oh Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adorabilísimo Corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que generoso concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven.

Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar.

Mirad que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia.

Mirad que soy muy débil, oh poderosísimo amparo de los flacos, y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos para no desfallecer.

Sedlo todo para mí Sagrado Corazón: socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio en toda necesidad.

De Vos lo espera todo mi pobre corazón; Vos lo alentasteis y convidasteis cuando con tan tiernos acentos dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio: Venid a Mí, aprended de Mí; pedid, llamad.

A las puertas de vuestro Corazón vengo pues hoy y llamo y pido y espero; del mío os hago, oh Señor, firme, formal y decidida entrega; tomadlo Vos y dadme en cambio lo que sabéis me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.

 

BENDITO SEA EL SAGRADO CORAZÓN.

   * Bendito sea el Corazón que nos revela el amor de Dios.

   * Bendito sea el Corazón que tanto amó al Padre.

   * Bendito sea el Corazón que tanto amó a los hombres.

   * Bendito sea el Corazón que proclama las Bienaventuranzas.

   * Bendito sea el Corazón suave y humilde que aligera nuestra carga.

   * Bendito sea el Corazón que ofrece perdón a los pecadores.

   * Bendito sea el Corazón que recibió tanta ingratitud a cambio de su amor.

   * Bendito sea el Corazón abierto por la lanza.

   * Bendito sea el Corazón de donde surgió el agua del Bautismo.

   * Bendito sea el Corazón de donde surgió la sangre de la nueva alianza.

   * Bendito sea el Corazón de donde nació la Iglesia, la nueva Eva.

   * Bendito sea el Corazón que nos ha dado a María por Madre.