Logo
Pía Unión Cenáculo de María-La Plata
El Amor de Cristo nos ha unido en el Corazón de Nuestra Madre

ORACIONES

 ¡ Danos, Señor, santas vocaciones sacerdotales, religiosas y de almas consagradas. Señor: aumenta nuestro número!.
POR LAS VOCACIONES DEL INSTITUTO
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
1º de Octubre
RECEMOS  TODOS LOS   DIAS LA 
  
 
           
 
                            
                                PARA VOS,...QUE QUERÉS SABER QUÉ ES EL
"CENÁCULO DE MARÍA"
Inicio      Nuestras Oraciones

Nuestras Oraciones

 

RECEMOS TODOS

LA CORONITA

DE LA VIRGEN

 
 
 

  Contemplamos:

Apocalipsis 12,1: “Y apareció un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza”.

 PERMITE QUE TE ALABE VIRGEN SAGRADA

Y DAME FUERZAS CONTRA TUS ENEMIGOS.

CREDO

PADRE NUESTRO
4 AVE MARIA
GLORIA
 
PADRE NUESTRO
4 AVE MARIA
GLORIA
 
PADRE NUESTRO
4 AVE MARIA
GLORIA

 ORACION FINAL

 Bajo tu amparo nos acogemos

Santa Madre de Dios.

No desprecies las oraciones

que te dirigimos

en nuestras necesidades.

Antes bien, líbranos de todo

Peligro ¡Oh Virgen gloriosa y bendita!
 
 
 ORACIONES PARA LA MAÑANA
 
 
Te damos gracias omnipotente Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por todos los beneficios que hemos recibido de tus manos, por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

 
Padre: en Jesús, por Jesús, con Jesús. En unión con el Espíritu Santo a quien renovamos nuestra entrega total, en el Corazón de nuestra Madre, bajo la protección de San José, en la Iglesia , con la Iglesia y por la Iglesia toda nuestra vida para tu mayor gloria y alabanza.

  

 
Madre: ponemos este día en tu Corazón para que dispongas de él como te plazca para mayor gloria de Dios y bien de las almas. Así sea. 

 
Renovamos las intenciones de nuestra consagración :( en silencio)
 
Rezamos un Salve.

 El Angelus

Madre en tu Corazón nuestro corazones todo lo que estamos haciendo y nos pasa.

 San José, ruega por nosotros.

 Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros.

 Danos Señor santas vocaciones sacerdotales, religiosas y de almas consagradas, te lo pedimos en el Corazón de nuestra Madre.

 Señor: aumenta nuestro número. 

                                                         

 
 

JACULATORIAS DIARIAS

Siempre.

MADRE EN TU CORAZÓN NUESTROS CORAZONES

TODO LO QUE ESTAMOS HACIENDO Y NOS PASA.

Abandono en la oración.

MADRE EN TU CORAZÓN MI CORAZÓN.

En las desconfianzas.

            EN TI SEÑOR ESPERO EN EL CORAZÓN DE NUESTRA MADRE, NO HE DE SER CONFUNDIDO.

En las humillaciones.

            SEÑOR QUE TODO SIRVA PARA HUNDIRME MÁS EN LA HUMILDAD Y EL DESPRENDIMIENTO INTERIOR, EN EL CORAZÓN DE NUESTRA MADRE.

En las alabanzas.

            SEÑOR, SIERVO INÚTIL SOY, LO QUE DEBÍ HACER LO HICE.

En la meditación.

            ENSEÑAME COMO A UN NIÑO, EN EL CORAZÓN DE NUESTRA MADRE.

            HABLA SEÑOR, QUE TU SIERVO ESCUCHA.

En la caridad.

            POR TU AMOR JESÚS, A VOS SEÑOR TE LO HAGO, SIN ESPERAR RECOMPENSA ALGUNA.

En el mundo.

            SEÑOR TE OFREZCO HABER RENUNCIADO A TODO PARA AMARTE SOLO A VOS Y AL PRÓJIMO, EN ELCORAZÓN DE NUESTRA MADRE, PERO DAME LA GRACIA DE AMAR.

En los viajes.

            MADRE VAMOS EN TU CORAZÓN, PADRE NUESTRO SAN JOSÉ, BAJO TU PROTECCIÓN.

En las pruebas.

  ¡GRACIAS SEÑOR!

En las tentaciones.

            SEÑOR ANTES PREFIERO MORIR QUE PECAR, EN EL CORAZÓN DE NUESTRA MADRE.

En las obras.

            SEÑOR, HE HECHO LO QUE BUENAMENTE PODÍA, EN EL CORAZÓN DE NUESTRA MADRE. HAZ AHORA TÚ LO DEMÁS.

 
 
ORACIONES PARA LA NOCHE
 
Oración al Espíritu Santo de S.Luis Grignion de Montfort
 
                                                                                                                              

¡Oh Espíritu Santo!, concedednos todas las gracias. Plantad, regad y cultivad en nuestras almas el Árbol de la Vida verdadero que es la amabilísima María, para que crezca, florezca y dé con abundancia el fruto de Vida.

¡Oh Espíritu Santo! Dadnos mucha devoción y mucha afición a María, que nos apoyemos mucho en su seno maternal y recurramos de continuo a su misericordia, para que en Ella, forméis dentro de nosotros a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso, hasta la plenitud de la edad perfecta. Así sea.


Te damos gracias omnipotente Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por todos los beneficios que hemos recibido de tus manos, durante este día, por todos los que has derramado sobre la tierra, sobre nuestra Patria y especialmente sobre tu Iglesia y nuestra Parroquia, sobre nuestras familias, nuestros hermanos en la consagración, los que amamos y queremos, los que no nos son aceptos o no nos quieren bien o nos han hecho mal, por Cristo nuestro Señor, en el Corazón de nuestra Madre, bajo la protección de San José, en la Iglesia, con la Iglesia y por la Iglesia.

Señor, como cada día que pasa es imagen de la vida que pasará y del sueño de la muerte que llegará, hacemos aceptación, en el Corazón de nuestra Madre, de cualquier género de muerte que quieras enviarnos aceptando todas sus consecuencias y la corrupción de nuestros cuerpos como castigo merecido por nuestros pecados, y nos ponemos en los brazos de tu Providencia, bajo la protección de San José, como si esta fuera la última noche de nuestra vida y te pedimos la gracia de que mientras nuestros ojos duermen, nuestros corazones velen en el de nuestra Madre, latiendo de amor por Dios y por las almas.

Madre, para que nos guardes y protejas y defiendas del mal, te consagramos, en esta noche, nuestros ojos, nuestros oídos, nuestra lengua, nuestro corazón y todo nuestro ser, así como también nuestras familias, nuestros hermanos en la consagración, los que amamos y queremos, los que no nos son aceptos o no nos quieren bien o nos han hecho mal y todos los que durante este día han tenido relación con nosotros por pequeña que ella haya sido y especialmente te pedimos (pausa, encomendamos a quienes deseamos)… para que veles por nosotros y por ellos como velabas sobre el lecho de Jesús y siendo templos del Espíritu Santo, mañana al abrir nuestros ojos, podamos todo entregártelo puro, para seguir siendo por nuestra fidelidad a la Consagración, tus instrumentos de gracia y de misericordia en medio del mundo.

Se rezan tres Ave María.

                                  Para que nos guardes y protejas con nuestra Madre, como cuidaste de Jesús y de María, renovamos en esta noche nuestra consagración a tu protección Padre nuestro San José, para que bajo tu custodia podamos ver la luz de un nuevo día con corazón puro y cuerpo casto y alcanzar por nuestra entrega diaria, con nuestros hermanos en la Consagración, la plenitud de edad, gracia y sabiduría que Dios a previsto para nosotros desde toda la eternidad.

Como el Señor nos puso bajo el amparo de tus alas para que no tropiecen nuestros pies con las tentaciones del camino, Ángel nuestro alúmbranos, guárdanos, rígenos y gobiérnanos durante esta noche. Cuida nuestros pensamientos para que sean puros, los afectos de nuestro corazón para que sean castos, vela nuestro sueño para que sea tranquilo, espanta al maligno, defiéndenos de todo mal y adora y pide por nosotros mientras dormimos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo presentes en nuestro ser templos vivos de la Santa Trinidad.

Cuídanos, Señor, como a la pupila de tus ojos y guárdanos bajo el amparo de tus alas, para que vigilemos con Cristo y descansemos en paz durante esta noche. Así sea.

Ven, Espíritu de Jesús, sobre nuestro Cenáculo y pon en nuestros corazones los sentimientos del Corazón de Cristo, en el Corazón de nuestra Madre.
 
  Madre en tu Corazón, nuestros corazones, para que mientras nuestros ojos duermen nuestros corazones velen en el Tuyo, latiendo de amor por Dios y por las almas. Así sea.

 

 
NOVENA EN HONOR DE NUESTRA SEÑORA DEL CENÁCULO.


En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

¡Madre, en tu Corazón nuestros corazones, todo lo que estamos haciendo y nos pasa!

Acuérdate, oh muy piadosa Virgen María, que jamás se ha oído decir que hayan sido desamparados, cuantos han acudido a Ti, oh Madre Virgen de las vírgenes, a Ti venimos, delante de Ti, entonces, confiados, nos presentamos para suplicarte…(hágase la súplica de gracia que se desee obtener por mediación de María Santísima)

No desprecies nuestra súplica, oh Madre de Dios, antes bien, óyelas benignamente y atiéndelas favorablemente. Así sea.

Madre, cuando nacía la Iglesia, estaban todos los discípulos en oración y Tú estabas en medio de ellos.

También hoy los miembros de este Cenáculo que es tuyo, te suplicamos que estés en medio nuestro, a fin de que alientes nuestra oración, y seas nuestro modelo e intercesora ante tu divino Hijo.

Al igual que lo experimentaron los primeros discípulos, también nosotros sentimos miedos porque tenemos conciencia de nuestra pobreza y cortedad;también nosotros vemos que somos un número ínfimo para ser fermento en medio del mundo; pero también sabemos que nuestra fuerza nos viene del Señor y por eso hoy, nuevamente, te pedimos nos hagas experimentar que estamos en tu Corazón, y que desde él y contigo no temamos formular esta plegaria.

Así unidos en oración y arrodillados en comunidad ante tu imagen con esta novena queremos preparar la celebración de un nuevo aniversario de nuestra existencia como comunidad. Queremos para esto, de una manera muy especial,preparar nuestra mente y nuestro corazón, nuestra alma toda, y adecuar nuestra conducta, para que esta celebración nos permita disponernos a recibir fecunda y dócilmente al Espíritu Santo en un nuevo y real Pentecostés.

Madre, permítenos que cada uno te pidamos nos obtengas de tu Hijo – como particular fruto de esta novena- lo que en este momento te decimos desde el silencio y la confidencia de nuestro corazón… (pausa)

Madre, como Cenáculo tuyo, nos renovamos en nuestra entrega total. Tú nos ves a cada uno, Tú sabes lo que somos y lo que debiéramos ser. Tú conoces desde Dios, con toda nitidez, nuestra vida.

En esta novena en tu honor te suplicamos, filialmente a Ti confiados,que nos des lo que veas que, individual o comunitariamente necesitamos, para ser dignos de estar en tu Corazón y de ser miembros de esta Comunidad que es total y absolutamente tuya.

Madre: con las palabras de San Bernardo, tan queridas por nuestro Padre fundador, te decimos:

María, Tú eres nuestra máxima confianza, toda la razón de nuestra esperanza”

Nuestra Señora del Cenáculo, ruega por nosotros.

San José, ruega por nosotros.

Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros.

INVITACIÓN:                                                    

Si éste "nuestro ideal", que en apretada síntesis te ofrecemos, puede ser tuyo, te invitamos a compartirlo.

Su sede:
Calle 58 Nº 1995 entre 134 y135 Los Hornos
B1910EXG  La Plata.
Teléfono: (0221) 450-4895